Los principales países consumidores de gas de sudamérica, que hasta hace pocos años apuntaban a Bolivia como abastecedor de gas natural, apuestan ahora al GNL pese a su mayor costo. Brasil, Argentina y Chile tienen proyectos pese a que el transporte costará $us 22.000 millones más que por ductos, dice Gas Energy.
Al 2005 se habían anunciado nueve proyectos de interconexiones de gas natural, en los que Bolivia figura como principal y tal vez único abastecedor, dice la consultora Gas Energy en un estudio divulgado esta semana.
Hoy sólo existe el anuncio de un solo proyecto de interconexión: el gasoducto al Noreste Argentino (GNEA), que no empieza su construcción por las dudas en cuanto a la producción de Bolivia y la falta de financiamiento.
En contrapartida existen seis proyectos de GNL (Gas Natural Líquido) que incluye transporte del gas natural por barcos y plantas de regasificación (ver cuadro), de acuerdo al estudio de la consultora.
La región asumirá costos billonarios por el uso del GNL, dice Gas Energy, que tiene como socio director al ex ministro de hidrocarburos de Bolivia Álvaro Ríos Roca.
Por ejemplo, el transporte de GNL en barcos cuesta entre 2,5 y 3,5 dólares por millón de BTU; mientras que el transporte por gasoducto vale 0,5 y 1,5 dólares. Los países consumidores gastarán por año 1.100 millones de dólares adicionales en transporte de LNG ($us 22.000 millones en 20 años).
Los países productores (leáse Bolivia, dice Gas Energy) perderán de recibir 39.000 millones de dólares en los próximos 20 años.
Chile, que el 2003 tuvo intención de comprarle gas a Bolivia, va a la vanguardia en su apuesta por GNL. La agencia Reuters informó que en la zona de Quintero ya hay un 99 por ciento del proyecto, que demandó hasta ahora una inversión de .050 millones de dólares y que incluye una terminal de recepción, almacenamiento y regasificación. Para fin de mes se espera la llegada del primer barco metanero con una capacidad de 145.000 metros cúbicos. El cargamento llegará luego en intervalos de dos o tres semanas.
En Chile aseguran incluso que con este proyecto dejarán de importar gas desde Argentina.